
Franca: (vistiéndose) -Recuerdo bien la primera vez que te vi… ¿recuerdas a aquella jovencita de pantalones cortos? -
Franco: -¿por qué tenés que hablar tanto después de que te acostás conmigo?-
Franca: -… no lo sé, creo que porque eres el único con el que tengo algo que hablar-
Franco: -Me temo mi querida que si de algo estoy seguro es de que vos no tenés nada nuevo que decíme, además ya estoy aburrido de seguir con esta farsa.-
Franca: – entonces, ¿por qué no sólo te vas?-
Franco: -por cortesía y cierta debilidad por esa preciosa boca-
Franca: -contéstame, ¿aún la quieres?-
Franco: (frunciendo el ceño) – ¿vos recordás el motivo por el que me fijé en ella?… si me contestás eso , te digo si todavía la quiero-
Franca: (evade la pregunta) -….te extraño-
Franco: – ¿me extrañás? , vamos… no tenés que justificarte por haberte acostado conmigo, creo que sabés que las explicaciones siempre han estado de más-
Franca: -no me acuesto contigo por eso, pero es verdad que te extraño y cada vez que lo hacemos me viene a la cabeza aquél día en Buenos Aires-
Franco:- pero es que sos tan terca, ¿a dónde querés llegar con todo esto? ¿qué pasa?-
Franca: -… de repente quise hablar del pasado, quedó inconcluso a mi parecer -
Franco: -Che… ¿por qué después de tantos años decidís hacer esto?, ya no hay nada que podamos decir que cambie el pasado, ¿te sentís sola?… puedo dormir aquí, sabés que no me molesta dormir con vos.-
Franca: – ¿Sola dijiste? Si de soledad se tratara Franco… la última persona a quien recurriría sería a ti, dormir contigo es como dormir con nadie … -
Franco se levanta de la cama, se viste y enciende un cigarrillo.
Franca: – la razón es que si esta vez tú te vas… (voz titubeante) … voy a olvidar todo y no quiero olvidarte-
Franco: (Sonríe) – Olvidarme…. Pero si lo que a vos le falta es aprender a dejar ir lo que ni siquiera tenés, esto no tiene caso… lo mejor es que me vaya de una vez, no sabés como me tocás las pelotas cuando hacés estos dramas, a vos no tengo nada que decíle, tampoco quiero escuchar nada. Cuando vayas a Buenos Aires tenés tu casa, sólo llamás con anticipación para que pueda recogerte y avisarles a los viejos amigos que estás de visita.-
Franca: (se sienta en la cama con la cabeza baja) – Si no puedes contestar lo que te pregunté, no tengo nada que buscar en Buenos Aires…-
Franco: (le levanta la cara y la mira a los ojos) – pues ya está, preciosa; vos seguís tomando la iniciativa de joder las cosas… cuidáte che-
Franca: (le sujeta la mano con fuerza) , te fijaste en ella porque era “entre tanta muñeca seriada … una bella artesanía, con detalles cosidos por manos antiguas y un corazón de madera que olía a tristeza.”
Franco: – jajajaja ¿eso te dije? Era todo un romántico, perdnáme por decítelo así pero estaba joven y al final todo era un pretexto para lograr quitarte las bragas.-
Franca: – Lo sé, te conozco. Cuéntame nuestra historia, quisiera escucharla de tus labios-
Franco – ¿Qué coño voy a hacer con vos? Seguís jugando a la quinceañera, sos la misma insensible y egoísta .
Franca: – No te atrevas a quejarte, me prefieres mil veces que a todos esos ángeles que te has tirado.-
Franco: – Nunca te cansás de esto, debiste estudiar teatro… sos toda una diva en desgracia cuando te lo proponés, Franca dejá de jugar con la gente a quien aún le importas, se agradecida aunque sea una vez.
Franca:- Pues empieza a narrar, para que puedas irte pronto-
Franco: – Ni yo puedo contra tus caprichos, es la única y última vez que hago esta payasada:…“yo era estudiante de la facultad de ingeniería en aquél tiempo, tenía por costumbre pasearme por la Catedral Metropolitana de Buenos Aires al salir de la clase de mate. La vi … una mujercita de cara extranjera, pantalones cortos, un par de ojos café … Me miró como cuando se mira a cualquier extraño, sentí que el corazón se me salía y no sabía por qué ,tomé la iniciativa de hablarle, pero cuando estuve cerca me quedé mudo, atónito de la belleza que seguro sólo yo con mi retorcida perspectiva pude concebir cuando giraste tu cuello 45º en dirección al éste, ignorándome por completo. Aborrecí tu majadería… me fui furioso pero a la vez extasiado por la imagen tan viva que llevaba en mi cabeza de vos, hasta podía imaginar el olor de tu desnudez. Es cierto soy un pervertido; la típica “nena de papá” con esas menudas tetas que recién habías descubierto al mirar que el uniforme del colegio, que las gotas de agua al ducharte, que los amigos al mirarte… todo era distinto. Saber que esa muñequita occidental era tan inexperta en las artes amatorias hizo que recapacitara, me dio tanta risa que mis nervios hayan ignorado ese detalle, tergiversando tu reacción para hacerme huir del destino, cuando en realidad giraste tu preciosa cara porque te temblaban las piernas y temías que pudiese ver las diferentes tonalidades en que tus mejillas se tornaban, pero…-
Franca: (interrumpiéndolo) -….pero volviste, me preguntaste mi nombre ; con la mirada baja por los nervios que me causaba la perfección del sonido del mundo combinado con tu voz, cuando por fin logré mirarte a los ojos todo alrededor de nosotros se había vuelto azul, el olor a otoño que expedía el simpático argentino que flirteaba conmigo comenzaba a hacerse parte del mío, me dejé llevar como una tonta … acepté el helado, el café, la ida al museo, al cine, al restorán, al parque, a la Catedral cuando no habíamos podido quedar en nada y yo quería verte… sabía que ahí te hallaría, el primer abrazo, el primer beso, la primera caricia íntima, el despertar de mi carne, esa sensación de adrenalina cuando mi tío descubrió que Sofía le había mentido al decirle que estábamos juntas cuando que yo me pasaba horas enteras enredada entre las sábanas y tu cuerpo… 4 años de ser pareja en libertad. A los 19 ya estando en la facultad, viviendo a medias contigo; a veces en tu pieza, otras en la mía… de tu puta, mi familia no me bajaba, maldijeron la hora en que me dejé venir de occidente a ésta perdición, aún te aborrece mi tía Enriqueta te culpa de que nunca haya podido ser lo que todos esperaban: una buena esposa… sino que soy una soltera eterna con amantes a placer.-
Franco: – nostálgico este asuntito boludita pero ahora debo marcharme. Tenés que dejar el pasado irse al carajo dónde vos dejó a nuestra historia aquella tarde de octubre, cada uno vivió más amores de los que pudiésemos contar con los dedos después de eso, no me necesitás ni yo a vos… -
-Antes de marcharse, Franco se detiene en la puerta, vuelve la mirada hacia ella, el intento de sus ojos por despedirse se vio soslayado por un estruendoso jalón que le hizo caer al suelo. Franca desnudándose nuevamente, mirándolo con esos ojos cafés eternamente vacíos le confesó la única verdad que de ellos es para siempre:
Franca: ( imitando el sonsonete de Franco) Sabés una cosa che? si vos me hubieses dicho amor aquella tarde de octubre, sho habría contestado: no mi cielo tenés más que eso para vos, me tenés a mi.-
© copyright By: Venus Illegitima




Quizá sea conveniente explicar que este enorme disco tiene dos orientaciones importantes: el Eje y la Periferia. Si bien sabemos que giramos alrededor de una masa color naranmarillo que nos deja ciegos por momentos y nos cocina las ideas, a Aristarco de Samos cuando se le ocurrió oponerse al régimen antropocéntrico debimos exigirle anotar que de tanta vuelta y por tanto calor se nos consumirían los sesos, advertencia que hizo el favor de concluir en que necesitábamos orientaciones secundarias. Aquellos que resuelven ser los reyes de la sapienza en el reino animalia no son más que criaturas somnolientas que por causa y efecto de la teoría heliocéntrica sucumben ante el encanto de las segundas, siendo pues dextro y levo las efectivas en la sociedad más imperfecta de este acetato multisónico, la hermosa Tierra.